Restos de la transición revolucionaria

Hechos objetivos: salpicando toda la ciudad, llamadas a un ejercicio revolucionario sensible a la totalidad de aspectos de la vida, incluidas las costumbres, la fantasía, o el juego o denuncias que apuntaban al desencantamiento del mundo.

Etnografía reencantada: Valparaíso no siempre fue una ciudad reencantada. Hubo un tiempo en que en sus calles se declaró y se peleó una guerra contra todos los elementos que impedían su transmutación alquímica. Estos permanecen hoy como cicatrices, como documentos de la lucha contra la antigua barbarie. Aquí algunos ejemplos:

Esta última pintada tiene una historia especial. Fue la última de un tiempo en el que cada año-escalón era igual al anterior. Hasta que una fiesta de nochevieja el pueblo se negó a volver al trabajar, y los propósitos del nuevo año se afanaron en jugar subiendo y bajando escalones, haciendo de cada salto y de cada paso, por fin, un gesto capaz de improvisar lo perfecto sin perder el tempo.

Emilio Santiago Muíño y Analía Sílberman. Enero de 2009.


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