La reproductibilidad técnica de las imágenes no sólo ha eliminado el aura de las obras de arte, como argumentó Benjamin. También ofrece la posibilidad material para un nuevo sistema de escritura jeroglífica, que en algunas tabernas de Madrid empieza a ser ensayado. ¿Aire fresco o una neolengua al servicio de los faraones modernos, cuya meseta de Giza está hoy en Cabo Cañaveral, Florida?
