
El nuevo reto ya no es dar la vuelta al mundo en 80 días. Es darle la vuelta al mundo, en 10 días que lo conmocionen o 100 años de solidaridad, la cuestión de los plazos es relativamente secundaria, aunque la cuenta atrás ya ha empezado Los proletarios hemos fallado. Ahora toda la teoría crítica rumia el siguiente refrán: el mundo está invertido (ya se sabe que en él, supuestamente, lo verdadero es un momento de lo falso). Quienes lo desinvertirán. Los desinvertidores que lo desinviertan, la historia inaugurarán. Pero quizá sólo se trata de desertar.