
“En la calle del León, en Madrid el anuncio de una óptica anticuaria nos dirige a un escaparate ubicado en una de las paredes de un portal de una casa de vecinos (…) que exhibe ¡artículos de ortopedia!”
Lurdes Martínez
En la calle del León, entre Huertas y Antón Martín en menos de 15 metros, se puede ser testigo de varios casos de un curioso fenómeno: una pescadería que vende ropa; una confitería que también vende ropa; una óptica que vende productos de ortopedia.
¿El valor de cambio habrá sido, por el efecto de alguna misteriosa turbulencia psicogeográfica, abolido y sustituido por un valor de confusión? ¿O será la calle León el foco inicial del Gran Desorden?

