
Los encuentros no son níscalos, no los puedes buscar. Y Moncloa tiene algo melancólico, de las horas que perdí intentando encontrarte, para dar comienzo a una aventura que nunca supo encontrar el tono de la canción desmesurada.

Los encuentros no son níscalos, no los puedes buscar. Y Moncloa tiene algo melancólico, de las horas que perdí intentando encontrarte, para dar comienzo a una aventura que nunca supo encontrar el tono de la canción desmesurada.