
Operación Caballo de Troya en el espectáculo. Un escaparate que luce productos de muy bajo valor añadido y cuya capacidad de seducción comercial es ridícula, es una excepción divertida. Toda una galaxia de pequeños comercios que, en el casco viejo de Madrid, dedican su valiosa superficie de exposición visual a objetos tan vulgares, es un nuevo complot de la pólvora.
